Las uñas del bebé

Al ver sus deditos tan delicados y las uñas que parecen tan blandas, muchas madres primerizas se preguntan si deben cortar las uñas del bebé o no. Es muy importante hacerlo, ya que de lo contrario, al no tener aún el control de sus movimientos, el pequeño puede arañarse o lastimarse a sí mismo, o incluso a ti durante la lactancia. Pero es fundamental tomar algunas precauciones. No te preocupes: con el tiempo, irás ganando práctica y ya no te resultará tan difícil.

¿Cada cuánto le corto las uñas?

Las uñas de los bebés crecen muy rápido: es posible que debas cortar las uñas de las manos una o hasta dos veces por semana. Por el contrario, las uñas de los pies requieren menos mantenimiento, con lo que bastará que las recortes una vez al mes.

El mejor momento para cuidar las uñas de tu bebé es después de haberlo bañado, ya que con el agua tibia las uñas estarán más blanditas. Pero si el niño es muy inquieto, también puedes aprovechar a hacerlo mientras esté dormido. Muchas parejas se ayudan mutuamente con el corte de uñas del niño, ya que, mientras uno sostiene al bebé e impide que se contorsione, el otro corta sus uñas sin temor a lastimarlo.

¿Qué instrumentos utilizar?

Existen cortaúñas apropiados para los bebés, pero también puedes usar una tijera de puntas redondeadas. Si tienes paciencia, con una lima suave de uñas puedes darles forma sin necesidad de cortarlas. Hay que presionar suavemente la yema del dedo para separar la uña y evitar cortar la piel. Sin embargo, si por accidente llegas a cortarle y empieza a sangrar, no te sientas culpable pues a todos los padres les ocurre alguna vez. Debes envolver el dedo lastimado en un pañuelo desechable y hacer presión hasta que el sangrado se detenga.

A continuación, limpia la herida con algún desinfectante que no produzca ardor. Lo que nunca debes hacer es utilizar vendas o apósitos, ya que el bebé se llevará la mano a la boca y puede tragárselos o hasta asfixiarse con ellos.

Infecciones en las uñas

Si una uña de tu bebé se ha infectado se verá inflamada y roja cerca del borde, y la piel de alrededor de la uña se sentirá dura. Prueba aplicando compresas calientes en la zona para aliviar el problema, pero de todas maneras habla con tu pediatra para saber si requiere tratamiento con antibióticos.

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