Las enfermedades más comunes de los bebés

Le tomas la temperatura, pero, cuidado, sabes que la temperatura de los recién nacidos no es estable, y simplemente pueden afiebrarse cuando tienen calor. Dudas, pero lo llevas al médico. Ese es el paso adecuado. Cualquier duda, hay que consultar inmediatamente con el pediatra de confianza.

Es una amigdalitis, sentencia el galeno. Sin disipar todas tus preocupaciones al cien por ciento, ya te encuentras más aliviada. Un hisopado, un cultivo y la selección del antibiótico adecuado es la solución. En un par de días tu bebé vuelve a ser el solecito de siempre. Pero esta es una de las muchas enfermedades, casi todas ellas de curso benigno, que puede sufrir la criatura durante la primera infancia. Gracias a los planes de vacunación, muchas enfermedades infecto contagiosas que pueden adquirir un carácter grave, han sido completamente erradicadas, o están en vías de desaparecer.

Se va la primera

La varicela es una de las enfermedades más comunes. Es altamente contagiosa, por lo que si primitos o hermanitos la contraen, es casi seguro que el bebé también, puesto que se contagia durante el período de incubación que dura de 14 a 21 días. El niño se llena de pústulas llenas de agua. Además los síntomas son dolor de cabeza, fiebre, irritabilidad, vómitos. Por lo general, siendo causada por un virus, el aciclovir es lo que se receta, pero al ser su efecto muy escaso en niños pequeños, no suele recetarse nada. Sólo aplicaciones de talcos o soluciones sobre las pústulas para evitar que el niño se rasque.

El sarampión es de carácter similar, al ser viral. La incidencia de esta enfermedad ha caído mucho, gracias a la vacuna obligatoria. Tampoco hay un tratamiento específico, salvo higiene y seguimiento de la fiebre y el estado general del niño.

Las paperas, una infección viral de las glándulas parótidas, tampoco tiene un antiviral específico, sino mucho control, especialmente en varones, para que no resulten afectadas otras glándulas del cuerpo, como los testículos, que lo podrían dejar estéril.

Una bacteria es la responsable de la escarlatina. En este caso, sí suele recomendarse antibióticos de la familia de la penicilina. Como en todos los casos, el doctor es quien tendrá la última palabra sobre qué le conviene más a tu bebé.

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