La llegada de un hermanito

Papá y mamá están muy contentos. Con ilusión, llaman a su hijo mayor, su único hijo hasta ese momento y le cuentan la novedad con una sonrisa. Un nuevo hermanito vendrá al mundo. Pero a veces la reacción de los más chicos ante esta novedad no es tan positiva como los padres quisieran.

¿Qué pasa en esa cabecita loca?

Hasta los seis u ocho años, la forma de reaccionar del niño –o niña– a la llegada de un hermanito, puede no ser tan feliz como los padres esperan. Los celos son la principal causa del malestar. Psicológicamente hablando, se despierta el temor a compartir el amor y la atención de los padres con el intruso. Si la criatura es muy pequeña, aproximadamente dos años, se complica el panorama con la irrupción del consabido Complejo de Edipo.

¿Qué es esto? El niño comienza a ver la relevancia del padre en la vida de la madre, y la importancia que tiene éste para la mamá. También comienza a comprender qué rol juega el hombre en la concepción, y se da cuenta que de alguna manera él tiene algo que ver en todo eso. Todos estos procesos de pensamiento son inconcientes, y le pasan a todos los seres humanos del mundo.

Están en la génesis de los procesos intelectuales de la raza humana. Así que a no alarmarse. No estás criando al próximo Charles Manson, sino que todas estas fantasías son constituyentes de la psiquis humana –al menos así lo postula el psicoanálisis.

Esto no me gusta nada

Inmediatamente, el niño comienza a fantasear acerca del origen de los bebés. Es importante que contestes todas sus preguntas de la forma más clara posible, sin entrar en demasiados detalles y de acuerdo a la edad de la criatura. Evita las fábulas como la de la cigüeña, o que los niños vienen de París o cuentos de ese estilo.

La verdad biológica es lo mejor, siempre “customizada” a la edad del niño. Una vez que esta verdad es ingresada en su mente, probablemente surjan los celos, tanto hacia el bebé que no ha llegado como hacia el padre, quien ahora se interpone entre él y su adorada madre. No te preocupes, es común que así sea.

Hay que tomarse esta etapa con mucha paciencia. Asegúrale que lo van a amar de la misma forma, y trata de ir ubicándolo en su rol de “hermano mayor”, quien lo va a cuidar y va a tener un lugar muy importante.

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