Durante los primeros meses y hasta los dos años, el bebé conoce el mundo a través de su boca. Chuparse los dedos, el chupete o el pezón son formas de eliminar tensiones y, a su vez, a través de este acto comienza a conocer los objetos que se encuentran a su alrededor. Este acto tan sano y natural es indispensable para su desarrollo.
Hasta los dos años de vida, la forma por excelencia de conocer lo que lo rodea es a través de la boca. En esta etapa llena de descubrimientos primarios, el universo cercano se conoce chupando y mordiendo. Por eso se la denomina la “etapa oral”.
La teta, el biberón, el chupete, los juguetes o los propios deditos son explorados a través de la succión o del chupeteo y aunque parezca una acción sin importancia, esta es nada más y nada menos que la forma en que el bebé conoce la realidad. Se trata de una actividad destinada a la investigación de su entorno en la que placer y saber se conjugan.
La etapa oral
El bebé dentro de la panza ya succiona y esta acción tiene una gran importancia: el reflejo de succión además de permitirle conocer sus deditos hace que aprenda cómo debe tomar el pecho para alimentarse. Cuando el recién nacido chupa el chupete, el pezón o sus propias manitos está descargando su tensión nerviosa a través de esa vía.
A partir del mes y hasta los tres meses de vida el bebé está más familiarizado con su boca. Como todavía no es capaz de tomar los objetos que están en su entorno lo único que tiene a su alcance es su cuerpo y el de su madre. En esta etapa la succión deja de ser un reflejo y se convierte en una necesidad y en un acto de disfrute.
El propio cuerpo
A partir del cuarto mes, el bebé ya se toma ambas manos y empieza a agarrar algunos objetos. Poco a poco puede llevárselos a la boca para chuparlos, comprobando las diferentes características de cada uno. Lo mismo hace con los pies ahora que ya están a su alcance. Si todavía tu bebé nunca usó el chupete tal vez lo siga rechazando, en ese caso no es aconsejable obligarlo.
Las papillas
A los seis meses empieza a comer las primeras papillas, de manera que cada vez la boca gana más protagonismo ya que a través de ella conoce sabores, las distintas texturas de los alimentos y aprende a distinguir la temperatura.
Es normal que al principio al niño le cueste ingerir los alimentos ya que hasta este momento sólo sabía chupar y su boca se acostumbró a ese movimiento. De todas formas, como en la boca coinciden el tacto y el gusto en interacción con el olfato, y en los bebés los sentidos están más desarrollados que en los adultos, el cocinarles comidas ricas y vistosas hará que se acostumbre más rápido.
Tags: Etapa oral, Reflejo de succión, Todo a la boca
No hay comentarios
Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?