La primera palabra del bebé

Suele ser un momento mágico: cuando nuestro bebé dice su primera palabra –por lo general, mamá o papá- tenemos la sensación de estar viviendo un milagro. Pero, ¿cómo adquieren los bebés el lenguaje?
Los seres humanos nacemos –de acuerdo con algunos lingüistas como Chomsky– con la capacidad innata de adquirir un lenguaje. Es por ello que, los padres no “enseñan” a hablar al niño, sino que éste adquiere el lenguaje naturalmente a medida que interactúa con su medio. Nosotros solemos hablarle al niño desde que nace (¡o aún antes!), y creemos que así aprende más rápido: pues no. Culturas que, a diferencia de la nuestra, no acostumbran hablarles a los niños, ven cómo sus hijos de todas maneras adquieren el lenguaje a la misma edad que nuestros bebés.

¿Cuándo se produce la primera palabra?

El bebé experimenta con el lenguaje mucho antes de pronunciar su primera palabra inteligible. Hay estudios que demuestran que bebés de pocos días ya son capaces de reconocer, entre otras, su lengua materna. Cuando el niño cuenta con tres o cuatro meses comienza a vocalizar, y luego a producir sus primeras consonantes (se dice que balbucea), coordinando naturalmente los movimientos de su boca y la mandíbula con su respiración. Todo esto es un preparativo para cuando le llegue el turno al habla.
La primera palabra suele producirse alrededor de los diez meses, pero lo “normal” puede variar entre los ocho meses y el año y medio. No hay que preocuparse pues el niño entiende mucho más de lo que es capaz de producir, y ya hablará a su tiempo.

Sonidos, palabras, oraciones

Para imaginar lo que el niño escucha en los adultos a su alrededor, hay que imaginarse que nos hallamos en un país extranjero de lengua desconocida. Una palabra es tan sólo un recorte en una catarata continua de sonidos. Por ello, a veces el niño dice su primera palabra sin exactamente comprender lo que significa, copiando aquellos sonidos que discernió. De todas maneras, escuchar al bebé pronunciando “papá” o “mamá” es un aocntencimiento muy especial para toda la familia.
A partir de los dos años de edad, el niño ya comprende todo lo que se dice a su alrededor, tanto las palabras como los tonos de voz. Comienza a incorporar cada vez más palabras y a pronunciar las primeras “oraciones” (en general, dos palabras que sirven para expresar necesidades o deseos: quiero agua, dame más, nene no). Entonces sí, finalmente podemos decir que el niño se está expresando propiamente por medio del lenguaje.

2 Comments

  • Luna dice:

    Hola! Estoy de acuerdo en que tenemos una capacidad innata para desarrollar el lenguaje oral, eso se ha probado desde hace muchos años pero no es cierto que con poca estimulación podamos adquirir la lengua materna de la misma manera. Los niños a los que no se les habla tienden a tener menos vocabulario y a presentar mayores dificultades. Además, cuando conviven varios niños muy pequeños en un mismo lugar y no se les habla en una lengua, ¿sabes lo que ocurre? Comienzan a desarrollar un lenguaje propio pero no adquieren con la misma facilidad el lenguaje de su entorno.

    Como bien decís, aprender a hablar es igual que encontrarse en un país con una lengua desconocida. Si no te hablan, si no te introducen en un contexto e intentan que entiendas, no lo vas a hacer. Con sólo pasear por las calles e intentar pescar una palabra, es difícil que logres aprender.

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