El gateo: precauciones y consejos

No obstante, el cambio más significativo de esta etapa es que el bebé empieza a dar sus primeros pasos y a decir sus primeras palabras. Hay que prestar mucha atención al gateo del bebé, porque hay que preparar la casa para tal evento, y ayudar a potenciar este intento del bebé por mantener el equilibrio.

Primero el gateo, luego a caminar

El gateo comienza cuando el bebé consigue mantener erguida su cabeza parar ver alrededor. El gateo fortalecerá los músculos de sus brazos, piernas y espalda que le servirán para ponerse en cuatro patas. Durante dos meses, el bebé irá aprendiendo de forma gradual a pasar de la posición de sentado a la de cuatro patas y pronto descubrirá que puede balancearse de adelante hacia atrás cuando sus muslos estén rectos y su espalda paralela al piso. Finalmente descubrirá que al empujar sus rodillas contra el piso obtiene el impulso necesario para comenzar a gatear.

Al niño le encanta explorar el espacio en que vive y el gateo le permitirá ir más allá del mundo que conocía hasta el momento por sus propios medios. El gateo sirve como paso previo a caminar para aprender a controlar su equilibrio, a coordinar su manos y pies y a fortalecer los músculos de sus piernas que, cuando domine la técnica del gateo a la perfección, comenzará a caminar.

Tanto los padres como las personas que están en contacto con el bebé pueden aportar muchos beneficios que favorecen este desarrollo. Si no cuentan con este apoyo el bebé conseguirá desarrollarse igual, pero si lo apoyamos el desarrollo puede verse incrementado o intensificado y sacar mayor provecho de las experiencias.

Es importante primero entrenar al bebé, aprovechando los cambios de pañal para moverle, brazos y piernas, como si estuviera pedaleando; y luego buscando un lugar seguro y cálido para que pueda desplazarse sin peligro.

Precauciones y consejos

Ahora el bebé ya no quiere estar en el corralito sino sobre el piso gateando o caminando por sí mismo. El peligro radica en que el bebé aún no discrimina entre lo peligroso de lo seguro, por lo que siempre debe estar acompañado o bajo supervisión de un adulto.

1. En casa debes contar con todas las medidas de seguridad.

2. Si el niño ya camina, cuando vayan a la calle siempre debes tomarlo firmemente de la mano.

3. El apoyo moral es tan importante como el físico, anima al bebé a caminar, aplauda y felicítalo cuando dé sus primeros pasos.

4. Estimúlale para montarse en el columpio o bajar por el tobogán, todo juego de acción estimula el desarrollo motriz del niño.

5. Estimula al bebé a caminar mostrándole juguetes llamativos.

6. El juego de perseguirse o de alcanzarse suele ser divertido para los bebés, puedes incentivarlo a desplazarse utilizando este juego.

7. No es recomendable el uso de andaderas debido a que pueden crear dependencia a ellas.

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