Un embarazo de alto riesgo es en el que la mamá o el bebé presentan alguna alteración que puede tener el riesgo de poner en peligro la vida de la mujer, del feto o la de ambos.
Para que un ginecólogo pueda establecer si la futura mamá presenta o no un embarazo de alto riesgo, en primer lugar es necesaria la identificación del riesgo al inicio del proceso. Ésta se realiza al momento de la primera consulta a la que acude la mujer para el control de su embarazo, en la cual, el ginecólogo realiza preguntas muy específicas que están encaminadas a poner de manifiesto aquellas condiciones que hacen de su embarazo uno de alto riesgo. Así mismo, el doctor debe realizar un examen físico completo con la misma finalidad.
Problemas de salud previos al embarazo
Tal vez la futura mamá no haya tenido ningún problema de salud y estos vayan surgiendo a lo largo del embarazo. Para que el médico pueda diagnosticarlo y controlarlo es necesario que la mujer acuda a todas y cada una de las citas con su ginecólogo, ya que si al problema se le pone una solución en su inicio puede disminuir su gravedad.
Estas citas conforman lo que se conoce como el control prenatal. La periodicidad de cada una de ellas tiene la finalidad de detectar a tiempo las condiciones que pueden convertir un embarazo normal en uno de alto riesgo.
Son múltiples las situaciones que hacen que el medico gineco-obstetra catalogue una gestación como de alto riesgo. Las patologías maternas previas al embarazo, como puede ser la hipertensión, diabetes, coagulopatias, epilepsias, obesidad, bajo peso materno, alteraciones endocrinológicas, malformaciones uterinas etc. son algunos ejemplos.
Cuidado y vigilancia básicos para un final feliz
También aquellas mujeres que tiene antecedentes obstétrico desfavorables, como patología materna o fetales asociadas tales como crecimiento intrauterino retardado, preclampsia o eclampsia (hipertensión provocada por el embarazo), colestasis intrahepatica del embarazo, malformaciones fetales anteriores, partos prematuros, muerte fetal intrauterina, etc.
Se precisa de un seguimiento exhaustivo durante todo el tiempo de la gestación tanto médico, como ecográfico y en algunos caso requiere de la colaboración de otros especialistas.
Cuando un embarazo de alto riesgo es bien controlado sea cual sea el motivo que esté indicando que debe tenerse especial cuidado, puede terminar en parto o cesárea dependiendo del criterio del gineco-obstetra y tener un final feliz.
Tags: cuidado, embarazo de riesgo, Feto, médico, Parto
[...] de partos prematuros está estimado en un 10%. Estos se pueden producir por infecciones o por complicaciones en el embarazo, pero en muchas circunstancias también se deben a cuestiones de genética y hasta ahora había [...]