Ya sea por costumbre, por religión o por afecto, muchas personas acostumbran designar un padrino y /o una madrina para su bebé. Pero, ¿a quién elegir?
La figura de los padrinos es, tradicionalmente, religiosa. La religión católica y otras variantes del cristianismo inician al bebé con el rito del bautismo, para el cual se requiere, además de la participación de los padres, la designación de un padrino y una madrina para que funcionen como guías espirituales del niño y lo ayuden a cumplir con las obligaciones de la religión. También el judaísmo tiene padrinos, son las personas que sostienen al niño al ser circuncidado.
Sin embargo, también personas no religiosas pueden elegir, cariñosamente, a ciertos familiares o amigos como padrinos de sus hijos, para así darles un rol especial en la vida del niño. A la hora de elegir padrinos, es fundamental pensar en personas cercanas y que sientan un afecto especial hacia nosotros y nuestro hijo.
¿A quiénes elegir como padrinos de bautismo?
Si la familia es cristiana y se decide bautizar al pequeño, se espera que los padrinos estén, a su vez, bautizados, y que puedan acompañar al niño a lo largo de su formación religiosa y espiritual.
Es importante elegir amigos o parientes cuyas ideas espirituales sean cercanas a las de los padres, para así transmitirle coherentemente al niño el sistema de valores en el que se lo educará. Los padrinos tienen la obligación de asistir a encuentros pre-bautismales donde se les explica la importancia del sacramento y ellos se comprometen a cumplir con su deber.
Familiares o amigos
Por lo general, los padrinos suelen ser familiares cercanos de la familia, pero hay quienes deciden ofrecerle este rol a sus amigos. Hay que meditar muy bien esta decisión. Por un lado, eligiendo –por ejemplo- a la hermana de papá y al hermano de mamá, se garantiza que los padrinos estarán siempre presentes, de un modo u otro, en la vida del niño.
Cuando se opta por amigos, o incluso por familia política, es posible que diferentes circunstancias de la vida terminen por alejarlos.
Sin embargo, si provenimos de una familia pequeña –uno o ambos padres son hijos únicos, por ejemplo- el elegir amigos cercanos puede ser la manera de agrandar el círculo de afectos del niño. Siempre y cuando los padrinos estén presentes en los momentos importantes de la vida de nuestro hijo, llegarán a ser para ellos casi tan importantes como sus propios padres.
Más allá de nuestra postura frente a la religión, eligiendo padrinos para nuestro hijo estamos dándole más familia, otorgándole dos personas más para que estén a su lado protegiéndolo y acompañándolo.
Tags: bautismo, cristianismo, Familia, guías espirituales, madrina, padrino, padrinos, religión
No hay comentarios
Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?