Consejos para ir de vacaciones cuando estás embarazada

El destino elegido es clave para la seguridad y el disfrute de una mujer embarazada durante sus vacaciones

De entrada, si no se han presentado problemas a lo largo de la gestación, ni amenazas de aborto y no se encuentra demasiado cercana la fecha del parto, no hay impedimento alguno para que una mujer no pueda gozar de unas agradables vacaciones.

Pero esto no significa que no haya que actuar con prudencia. Antes de emprender el viaje, se deben evaluar distintos factores como la seguridad sanitaria del destino turístico al que se piensa viajar, el medio de transporte que se usará para trasladarse hasta ese lugar, la duración de las vacaciones, etc.

Para cuidarse y disfrutar

Los especialistas consideran que los periodos menos propicios para que una mujer embarazada pueda viajar son el primer trimestre, es decir, antes de la semana 12 y el último trimestre, esto es, después de la semana 28.

Por consiguiente, el periodo más recomendable para viajar se presenta en el segundo trimestre del embarazo, entre la semana 12 y la semana 28, pero, por supuesto, de acuerdo al caso específico de cada mujer. En el periodo comprendido entre el cuarto, quinto y sexto mes, las molestias del embarazo han menguado y el riesgo de parto prematuro es muy pequeño.

En cambio, al comienzo del embarazo, las nauseas, la fatiga y los vómitos pueden arruinar por completo el disfrute de una travesía y, en los tres últimos meses, no es conveniente viajar a zonas muy calurosas o a lugares sin los servicios médicos adecuados para atender una situación de parto.

Lugares convenientes

Por lo que se refiere a los destinos turísticos aconsejables para que acuda una mujer embarazada, no es lo mismo viajar a un hotel en Tenerife o en Canarias que aventurarse en una larga travesía a una nación exótica.

Está claro que los riesgos son muy distintos. En general, no es conveniente viajar a lugares con más de tres mil metros de altura ni a destinos donde existe un alto riesgo de enfermar de malaria, cólera, fiebre amarilla, paludismo, dengue, etc. Tampoco es seguro viajar a países en donde sea obligatorio aplicarse ciertas vacunas que puedan poner en peligro el feto.

Por el contrario, viajar a un lugar del propio país, con buena temperatura y con los recursos necesarios para atender cualquier tipo de inconveniente, se convierte en la elección más adecuada.

 

1 Comment

  • Que interesante tener la oportunidad de viajar, cuando nos encontramos en estado de embarazo, para así estar más seguras, cómodas, ya que esto nos permitirá distraernos un poco, y tener un buen ambiente para nuestro bebe.
    Saludos

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